Creación de la asociación

En el año 2002 el profesor Rafael Martí, del departamento de estadística e I.O. de la Universitat de València, realiza una visita a la universidad UNAN-León de Nicaragua dentro del convenio establecido en 1988 entre ambas instituciones. Aprovechando dicha estancia, realiza junto a Mila Rico y Vicent Soler unas visitas a escuelas especialmente desfavorecidas del área de Managua y León. El objetivo de dichas visitas es el reparto de material escolar que había sido donado por los estudiantes de bachillerato de Vicent Soler. Ante la calurosa acogida en las escuelas visitadas y la constatación de que tan humilde aportación venía a cubrir una necesidad fundamental de los escolares nicaragüenses, consideramos ampliar el proyecto dentro de nuestras posibilidades.

En los tres años posteriores continua la labor de recogida en las aulas valencianas (universidad e institutos) donde imparten docencia y posteriormente se reparte el material escolar en diferentes centros de enseñanza primaria y secundaria de Nicaragua. Las áreas de actuación se han centrado principalmente en las zonas rurales del municipio de León y la selva del río San Juan, incluyendo también alguna escuela en la propia ciudad de Managua.

El grupo de cooperación se completó en los años siguientes con Laura Ferri. Este grupo transportó en los primeros años del proyecto algo más de 1000 Kg de material escolar como parte del equipaje en los vuelos correspondientes. El material, consistente principalmente en lapiceros, cuadernos, bolígrafos y libros, ha sido repartido en mano a los estudiantes de las escuelas visitadas (hecho éste que ha garantizado la buena conclusión del proyecto en un país en donde los intermediarios a menudo conducen al fracaso proyectos de cooperación similares).

Los dos profesores de las universidades nicaragüenses, Antonio Parajón, director del departamento de matemáticas en la UNAN-Managua y Rafael Espinoza, decano de la facultad de matemáticas en la UNAN-León, han aportado su trabajo y medios a las tareas de reparto.

En el empeño de dar a conocer el proyecto, se edita el libro “Navegando nuestro costado mestizo” consistente en un relato de ficción escrito por Mila Rico, que novelaba los avatares por tierras de Nicaragua. El libro no se puso a la venta sino que se intercambió por material escolar que se entregó en un viaje posterior a las escuelas visitadas.

En la segunda fase del proyecto (años 2005 y 2006), el proyecto estuvo financiado por la Universidad de Valencia dentro del proyecto de cooperación con Nicaragua.

La relación entre la Universitat de València y la UNAN-León se inicia en noviembre de 1988 con la firma del convenio de colaboración entre ambas universidades y continúa en la actualidad. La cooperación académica fue desde el principio la base del Proyecto Nicaragua: Las maestrías impartidas allí; la participación en el proceso de revisión de los planes de estudio; la estancia en Valencia de profesorado nicaragüense adquiriendo y preparando material docente para su uso en León, etc. Actividades, todas ellas, encaminadas hacia la 'Formación de Formadores', uno de los pilares imprescindibles para el desarrollo del país. Sin embargo, desde su inicio el Proyecto Nicaragua pretendió realizar una cooperación integral entre las dos instituciones: junto a las actividades puramente académicas también se procuró colaborar en actividades de gestión universitaria, investigación y, especialmente, en mejora de infraestructuras: laboratorios, biblioteca y red informática.

En el año 2007 se constituye la asociación sin ánimo de lucro denominada ESCOLES DE NICARAGUA, al amparo de lo establecido en la Ley Orgánica 1/2002, y que figura inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones, Grupo 1, Sección 1 con Número Nacional 590024. Esta asociación, integrada por profesores de institutos y centros universitarios valencianos y coordinada por Mila Rico, funciona desde entonces de manera autónoma e independiente.